jueves, 5 de julio de 2007

LA VOZ de los sin voz

Están pero no están. Ocupan un lugar privilegiado en la cama pero nadie los cotiza. ¿Quién no tuvo, tiene o ha tenido alguna vez un peluche?
Un juguete más significa para muchos. Adornos para otros. Sin embargo, se han puesto a pensar ¿porqué tienen ese peluche y no otro?
Algunos dicen que mirando el auto en que anda una persona se puede sacar una idea de como es ella. Otros se fijan en la ropa, la música o su pelo. En fin, todo comunica, y de todo se puede inducir algo. Pero se han preguntado alguna vez ¿Qué dice un peluche sobre una persona? o ¿Cómo un peluche nos puede hablar sobre su dueño o decir algo de él? o ¿Cómo la elección o estadía de un peluche en una cama determinada está relacionada por las características de su entorno?
Les invito a descubrir cómo nos hablan los peluches.






Juan Pablo (51) y Paulina (47): Matrimonio, 2 hijos.



Cristina (34): Soltera, vive sola
Nicole (21): Estudia veterinaria
Claudia (16): Fanática de los monitos animados.
Clemente (5): Fanático de Plaza Sesamo
Sebastián (1): Sus padres eligen por él colorido y comodidad.
Paulina (60) y Fernando (66): Pareja chilena que vivió en Autralia.

Rodrigo (14): Fanático del fútbol

Mercedez (71): Abuelita de escasos recursos.




Jaime (23) y Josefa (24): pareja de pololos rastas.